Ya decía San Juan de la Cruz que el alma que anda en amor, ni cansa ni se cansa. Anselmo Paulino Roncones disfrutaba junto a su fiel asistente y mejor amante Claudia Pedralles, su legendaria visita a Granada. Caminaban y suspiraban en una simbiosis de latidos con sus manos entrelazadas. De camino al barrio del Albaicín hicieron una parada técnica en un muro de piedras, con vista a un pequeño riachuelo y una hermosa torre que en su cúspide tenía una cruz que besaba los cielos. Mi querida Claudia, susurraba Anselmo viendo el mundo desde esa postal, la imposición y la violencia son los eternos resortes del sistema. Esos resortes son la intimidad del poder y el despojo. La humanidad, como este riachuelo de metáforas al eterno retorno, está nuevamente transitando hacia momentos primitivos. La esencia de nuestro ADN es este volver y volver al desengaño de nuestra grandeza y bondad. Amar mi querida Claudia Pedralles, debe ser materia de estudio. El amor se debe impartir en las academias como verbo y necesidad, para ver si en algún siglo logra la humanidad rebasar esta eterna caída.
La temperatura de 7 grados era agradable. El leve runrunar del riachuelo al golpear con las piedras era propicio para la conversación. Ya Claudia Pedralles había sacado su pequeña grabadora para capturar las palabras de Anselmo Paulino Roncones, en sus planteamientos y razonamientos como posible material para sus memorias. Estamos mi querida Claudia presenciado el final de la paz más larga para la humanidad, sentenciaba Anselmo. Si bien en este constructo de un nuevo Orden Mundial tripolar, el precio de la paz es la división del mundo con sus respectivas esferas de influencia. La realidad de la dinámica puede ser otra. Ya decía recientemente el triste célebre mesías redentor: que como no le dieron el Nobel ya no está obligado a pensar sólo en la paz. Lo de América para los americanos ha quedado bastante claro, y rápido. El nuevo corolario y la renovación de la doctrina Monroe a días de dar a conocer, rodó en minutos de aquella madrugada todo el viejo poder blando imperial. La fuerza y el terror, suplantaban las viejas formas para derribar ya para siempre el viejo orden con sus instituciones de la post guerra.
El réquiem de los organismos internacionales es ya inminente. Como en dominicana, la justicia y las leyes son solo para las mayorías sin voz ni voto real. Los hegemones no obedecen leyes ni mandatos, solo actúan de total manera burda ya al ritmo de sus intereses. Indudablemente mi querida Claudia, tanto China como Rusia estaban informados de lo que sucedería en Venezuela. Como el sarcasmo a posteriori sobre el nuevo status del poder en Caracas. Occidente pro petróleo versus la China de energías renovables. Ni Maduro ni la tal Corina. Las mayores reservas petroleras del mundo serán controladas por el hegemon Continental. Sin ser experto en la política de Caracas, pienso que tan difícil será el nuevo escenario con los yanquis que con los cabrones chavistas, que claramente pactaron. Ahh el poder balbuceaba Anselmo Paulino Roncones. Todo es un entramado en la visión de una especie de juego de monopolio real del Trompo tramposo, como las aspiraciones de controlar el gas, petróleo y tierras raras de Groenlandia.
Los viejos aliados son hoy enemigos. Occidente se desmorona a la par de la intrascendencia europea. Las afinidades y el contubernio están marcados por el vértigo del autoritarismo. El estado es una gran empresa o finca, con un gran timonel a la cabeza como amo y señor de vidas y costumbres. De la globalización retrocedimos al escenario de la Liga de las Naciones previo a las guerras mundiales. La fuerza y el poder de los intereses son la bujía sin miramientos a reglas ni a normas universales de convivencia. Nada está seguro ni establecido. Si yo puedo entrar a Venezuela. Porqué tú no puedes ya definir lo de Taiwán. Al final la sensatez y lo razonable vibra con los tiempos del lado de Rusia con su Ucrania legítima como afirmó nuestro gran estratega occidental Kissinger. Ya veremos, mascullaba Anselmo Paulino Roncones, que sucederá mi querida Claudia Pedralles en Irán.
Esos delirios del gran Israel, del Tigris al Eufrates, en los coloridos suelos de la alfombra persa pueden desencadenar el Armageddon. Dudo del posible ignorar en el mundo tripolar tanto de China como de Rusia de tal como ha sucedido tras bastidores en Venezuela, ignorar la intervención forzosa del imperio en declive en tierras de zonas de influencias Sino-rusas. Los números crecientes del comercio chino al finalizar el año, evidencian la futilidad de los aranceles como herramienta para frenar el crecimiento de la potencia emergente. Más bien tal cual sentencia la Trampa de Tucídides, el escenario está favorablemente dado para la guerra inminente. China como potencia emergente está cómodamente posicionada, para ya desplazar a la decadente potencia establecida. 80 años después de Bretton Woods, el mismísimo primer Ministro del Canadá Carney, sellaba estrechos lazos y nuevos acuerdos en el Gran Salón del Pueblo en Beijing con el Mandarín Xi.