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HUEVOS FRITOS EINSTEIN

Cada día sabemos más y entendemos menos decía Albert Einstein. Pero, no vamos a escribir sobre la teoría de la relatividad general, tampoco vamos a reformular el concepto de la gravedad. Ni observaremos los estudios científicos sobre el origen y la evolución del universo.

No lo haremos, partiremos de aquellas sabias palabras del más reputado científico del siglo XX: Una mesa, una silla, un plato de fruta y un violín, ¿qué más se necesita para ser felíz?. Nosotros agregaríamos tras el plato de frutas unos huevos fritos a lo Einstein. Luego de ver un documental el sábado sobre su vida, descubrimos su fascinación culinaria por los huevos fritos con hongos y espinacas. La cocina ha sido terapia en tiempos de pandemia. Esa fascinación de Einstein se nos quedó fijada en la mente; y hoy martes con el alba encendimos las chimeneas, acariciamos los sartenes y manos a la obra. Compartimos con ustedes nuestra versión de los huevos fritos a lo Einstein.

INGREDIENTES (2 PERSONAS)

Dos dientes de ajo en lascas, poco menos de media cebolla blanca picada. 20 hojas limpias de espinacas. 20 hongos medianos tipo Basidiomicetes o el de su preferencia, preferiblemente naturales no de lata. Dos huevos, sal y pimienta. Dos rebanadas de pan campesino o integral. Aceite de oliva virgen extra y Aguacate.

EL PROCESO

En un sartén de hierro fundido preferible, chorro de oliva. Luego de calentar los ajos y al poco tiempo de breve dorado la cebolla. Al cristalizarse incorporamos los hongos troceados en dos. Lavar los hongos con poquita agua pues absorben mucha humedad y secarles bien. Ya todo el aroma a huerto en la cocina y los hongos incorporados al ajo y cebolla ponemos las hojas de espinacas y la sal al gusto. Vuelta y batimos todo. En el medio de nuestro sartén hacemos dos huecos redondos, poco más de oliva y vertimos para freír nuestros dos huevos. Una vez listo, encima de la tostada de pan en el plato colocamos todo el aromático sofrito y lo coronamos con el huevo yema blanda, poco de sal y pimienta a la yema. Finalmente picamos oro verde (aguacate) le chorreamos oliva y poco de sal.

Magistral combinación. Simple y sabroso desayuno. El huevo con todo el poder de su yema, el elegante amargo de la espinaca junto a la delicada textura de los hongos, la generosidad de un pan campesino, los ajos y la cebolla son un Bocata di Cardinale. Gracias Albert Einstein. Más allá de tú grandeza con tus enormes aportes a la ciencia y el universo. También formas parte, para nuestra mayor gloria, de nuestra pequeña cocina en tiempos de pandemia. Esta receta va dedicada a los Chef y amigos de infancia Pedrito Elmúdesi y Carlos Jiménez con afectos.

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