El contrato es ley entre las partes. Todo tratado en vigor obliga a las partes y debe ser cumplido por ellas de buena fe. Pacta sunt servanda. Principio básico del derecho civil y del derecho internacional.
Anselmo Paulino Roncones desayunaba prensa en mano. Todos los tabloides nacionales coincidían en los titulares. Tras la esperada rueda de prensa ayer a las 5:00pm en la Casa Blanca, las primeras páginas de la prensa nacional y mundial eran un sentir unísono universal: guerra comercial global. El nuevo Mesías Patriota redentor de los tiempos repartió tarifas arancelarias Urbi et orbi. Enseñoreo junto al brillo de su rubia cabellera, un gran garrote para todo el vivo. Hasta para sus propios conciudadanos. Que viven ya un escenario económico de recesión, ahora con más inflación por nuevos impuestos a las importaciones norteamericanas.
Todo hierve. Todo es efervescencia. El viejo Orden Mundial de las post Guerra hace aguas ante la voluntad onírica de un Outsider, que juega a un proyecto de desarrollo mundial con sus reglas medalaganarias y del hampa. Un mercachifle, como le llama Felipe González acertadamente, que nunca ha pagado impuestos y siempre evade las reglas para entronizar la trampa. Un constructor aupado por los vicios del sistema de la mayor democracia imperfecta. El emperador de la post verdad. El amo y señor de la sociedad líquida. El director icónico de la sociedad del espectáculo. Donde digo digo, digo Diego. La verdad es mercancía. La Razón de Estado es un chiste o una hipolitada, en la propia nación de Thomas Jefferson.
Nada vale. Todo vale. Depende susurraba Anselmo Paulino Roncones. La arquitectura de Bretton Woods hace aguas en el mismo origen. El wilsonismo junto a la moral estadounidense, como estandarte del mundo libre desaparece. Occidente pierde su timón. Las aguas del Atlántico cambian su curso. ¿Surgirá en la vieja Europa el estadista necesario?. ¿El Klemens von Metternich de los tiempos?. Los referentes de la vieja Realpolitik, como el Cardenal Richelieu o Otto von Bismarck, respondían siempre a los verdaderos intereses nacionales de sus pueblos. Fueron arquitectos de una sesuda Razón de Estado con sus bien sopesados pros y contras para con sus conciudadanos. A diferencia de esta caricatura de mal gusto de Jefe de Estado.
Todas las guerras son destructivas mascullaba Anselmo Paulino Roncones. Toda acción tendrá respuestas. Al que pisa lo pisan. Se detendrá el crecimiento global. Hacer negocios será más difícil, sobre todo para emprender e iniciar. Las murallas y los muros siempre son oscurantismo. Las consecuencias del aislacionismo se repiten, cada vez que se instaura el miedo y la opresión. El terror y la oscuridad sobre la luz, la libertad y el colaboracionismo. La globalización ha traído un gran ganador. China en gran medida. Las causas están pues en la misma actitud y respuestas de Occidente pues. La forma de equilibrar no es la guerra comercial. Más comercio con astucia. Robustecer y adecuar las instituciones globales a los tiempos hace más sentido y visión de largo plazo.
Anselmo Paulino Roncones que habría hecho miles de penitencias por su pasado, le dolía el estado del mundo. No soportaba ver que la sensatez y la sabiduría estaban en Eurasia y Asia. Que las autocracias de China y Rusia se sentían con más visión de Estado. Que Occidente sugestionada por un Mercachifle navegaba a la disolución y el ocaso de sus dioses. La decadencia personificada en un amasijo exterior de vanagloria y maquillaje.
Mientras, llega el 9 de mayo recordaba Anselmo Paulino Roncones. El Día de la Victoria del Ejercito Rojo en Berlín. Fecha que Vladimir Putin conmemora en grande como propaganda política, en sus casi 25 años en el poder. El opresor de Ucrania se viste de coherencia ante la realidad actual de Occidente y el mundo de la post verdad. Estarán ahí en el desfile del Ejercito Rojo en la Plaza Roja Putin, Xi Jinping y Lula da Silva. Solo faltaría que confirme el hombre fuerte de la India Narendra Modi para coronar. El epicentro del poder global se muda. Asia impera en la geopolítica y los intereses geoestratégicos.
Los Brics con sus Jefes de Estado fuertes y totalitarios. Xi Jinping desde la sabiduría y el confucianismo como filosofía y sistema, se encamina a liderar el naciente mundo multipolar. Ante el actual líder Occidental, Xi exhibe más capacidad y sabiduría para asuntos de Estado. Aunque para nuestro detrimento, China más que vocación imperial es una civilización. Increíble que la poca sensatez global y cordura desde una visión de Estado, este del lado de las autocracias. La luz de la inteligencia y el progreso de Occidente como locomotora y líder de la especie se extingue. Gana terreno el G-2 China-Rusia. Desde el Kremlin, en los balcones de la Plaza: el Zar Putin, el Mandarín Xi, y sus socios de los Brics podría ser la fotografía de los vencedores. La imagen de la victoria de los líderes del nuevo Orden Mundial.