In Reflexión

VOCES DEL COMERCIO

Sálvese quien pueda; también en tiempos de pandemia. Postrados ante el virus microscópico, en un silencio sideral lleno de reposo. El comercio que no es esencial, vaya petulante frase del poder, cerrado. En el hermetismo oficial revestido del poder del estado de emergencia, ningún sector sabe con exactitud cuando volverá a encender la productividad. Aunque grandes cadenas con todo tipo de mercancías -la comida y la farmacia delante- si pueden operar. Donde incluso se prestan a mayores aglomeraciones. Bendito sea el señor. Ciertamente reconocemos el manejo de las autoridades ante la pandemia. Valoramos la estrategia y el plan, con los infectólogos y el ministro a la cabeza. El hedor oportunista en las compras de insumos ante la emergencia por parte de la peste púrpura, inconfundible. Como adicción solo ya parar obligados o la cárcel los detiene. Incontrolables ante su dios; el becerro de oro.

Desde el inicio el sabor a política y la discrecionalidad de los trujillines de turno. FASE fue un primor. Un nido de confusión. Al final las empresas no querían suspender, que decidieron apoyar moral y económicamente a su personal salieron perjudicadas con menor apoyo del estado a cada empleado. Luego todas las facilidades de la DGGII hasta ultimo momento, donde muchos tuvieron que ir a sus negocios a presentar el ITBIS ante tanta confusión. El anticipo para muchos automáticos, otros demostrar e inundar de papeles al ogro opresor en medio de todo esto. Aduanas habla y cacarea muchas facilidades por la prensa, claro, a la hora de la hora muchas empresas quedan en la solicitud de despachos a créditos. Mientras los favorecidos de siempre, sospechosos habituales, le despachan todo a crédito. El sistema del politburó es tan eficiente que luego de pagar para despachar te llama una joven, una especie de relacionista publica, diciendo que era una confusión su solicitud fue aprobada. Veinte minutos después de pagar y los cuartos en la cuenta del estado es que llega la llamada del chapulín falaz.

A los que les llegaron contenedores en plena cuarentena. La madre de las batallas y el dolor. A pesar de estar cerrados por disposición del estado de emergencia de manera obligatoria, si por ordenes del excelentísimo señor presidente. Se lo pasan por la narices o el ruido del contubernio. Las moras y los recargos producto de estar en puerto en pleno estado de emergencia se deben pagar. Luego de mover la seca y la meca, luego de un sentimiento casi de rogar ante una realidad de fuerza mayor. Ahh el perdón misericordioso de las lineas navieras mundiales y sus socios locales. Como un favor rebajan unos pocos días y el comercio importador debe pagar sumas astronómicas. Perdidas totales pues la mercancía no aguanta estos costos adicionales. Las respuestas ante sus perdidas de las lineas navieras un primor. Nosotros tenemos que clavarles el cuchillo por que en medio de esto no podemos dejar estos ingresos cautivos. Lentejas, el gobierno bien gracias. No toca estos monopolios trasnacionales con sus socios locales. Sálvese quien pueda. Comida aparte a los puertos DPWorld y la HIT. Sus autoridades con más luces, razonables y sentido de prudencia ante este escenario de fuerza mayor.

Mientras el tiempo pasa el comercio aguarda pacientemente reiniciar. Lo anhela, desde la familia Duarte Díez ha demostrado ser un gran sector dinámico, cumplidor en sus mayorías. Aunque pululan por ahí los socios de los políticos Dominicanos de siempre. El comercio es un símbolo del alma que enaltece y contradice la pequeñez de la dominicanidad. Leyendo en tiempos de pandemia, que placer como decía Borges, me llegó a mis manos «La fantasma de Higüey» – de las primeras novelas de autor dominicano- del escritor y pensador decimonónico criollo Francisco Javier Angulo Guridi. Leer a Angulo Guridi y reencontrarme con esas historias de piratería, la tortuga, isla Beata, los Filibusteros y Bucaneros ha sido un rayo de luz. Las historias del pirata Morgan, de los primeros prototipos de políticos del trópico, un reencuentro con el método y vida de los sin escrúpulos y la maldad.

Pacientes esperan los comerciantes volver. Construir riquezas bien habidas, desde este ensayo de democracia que anhelan y aspiran algún día se convierta en una real sociedad abierta. Potenciar el sonido de sus propios esfuerzos y saborear el fruto de su laboriosidad. Pasará y contaremos las estrellas desde las nubes. Junto a la apacible brizna luminosa del favor del Arquitecto Supremo del Universo. No se pueden esperar grandes atributos como la honestidad de gente barata. Ni engañarnos, en las crisis sale a flote el inventario real de la calidad del alma. Seguir pues, sobrevivir y proseguir en estos mares arando con estos; nuestros bueyes. Tatica cuida de nosotros. Escribe estos hermosos versos que nos deleitaron tanto de Angulo Guridi en boca del pescador Bartolo en el parnaso del Este:» Somos todos felices, más felices que la mayoría de los hombres pues podemos ofrecer de lleno nuestras frentes a la luz del sol y de la luna con el único orgullo grato a la Divinidad; el de tener una conciencia pura como la conciencia misma de los ángeles». Ya decía Fenelón:» El hombre verdaderamente libre es aquel que en la esclavitud presume serio». Noches negras, pero más negra es la eternidad y a ella avanzamos sin descanso.

 

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