In Reflexión

LA GRATITUD

La gratitud es un tanque lleno. Un sentimiento profundo de riqueza plena. Aún no soy protestante, ni poseo sembradíos para agradecer cosechas, la idea de expresar gratitud me agrada. Al darle un matiz espiritual al concepto de cosecha. Al amor y cuido de mi poder superior, a la hermosa metáfora de los Pilgrims allá en Plymouth en los 1620, puedo adentrarme en el sentimiento y valor pues espiritual de la fecha.

Si proceso con un candil de alma aquél primer invierno tan duro, de aquellos primeros peregrinos con su llegada a tierras americanas. Si valoro su respuesta en el siguiente otoño, cuando obtuvieron una buena cosecha y tomaron la decisión de festejarlo. Agradecer a la vida, a Dios. Lo celebraron con una cena, incluyendo a los indios que les habían ayudado a sobrevivir el primer año. Bayas, langostas, maíz y alguna ave silvestre que ellos llamaban "Pavos" fue el banquete. La manifestación de la gratitud, de la esperanza, de compartir fluyó por toda la mesa, y aún hoy se derrama en los corazones de buena voluntad, en las almas ya sean cristianas, judías, islámicas, budistas u agnósticas que valoran el poder de la redención, el sentir de la gratitud.

A partir de la psicología positiva la gratitud ha pasado a formar parte de grandes estudios. Se ha centrado en la comprensión de la experiencia de la emoción de gratitud, el estado de gratitud. Tratado in-extenso por el gigante economista y filósofo de la moral Adam Smith como una virtud. Plantea Smith: "Virtud que presentan ciertos individuos con el objetivo de agradecer a la persona que lo favoreció con su ayuda". Por lo general la gratitud viene acompañada de sentimientos como el amor, fidelidad y amistad.

Para los que hemos saboreado el polvo de la derrota y la desesperación. Los que hemos florecido desde la oscuridad y las tinieblas como náufragos y adentrados por el túnel del amor repleto de luz. La gratitud posee un sabor especial, místico de una especie de gloria eterna. Doy gracias a la vida, a Dios por su cuido, amor e imperecedera generosidad. Doy gracias a tantos. Tantos maestros repletos de amor y servicio. Salud, familia, trabajo, amor y cariño. Un sentimiento profundo de gozo, riqueza plena que enaltece y premia; Gracias!

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