¡Vigil del cielo!
Guachimán de alboradas
poeta del lente
me escribe Báez Guerrero.
Buscar la belleza
compromiso místico con imágenes,
necesidad de arte.
Llegar a Villacon a las 7:27am
La Grimaud interpreta a Satie de fondo,
la torre del mercado florece como la Eiffel.
Sueño versos pero sin tiempo, me llama el comercio.
Pido, pues mi canto es la foto. Pido con fe estrofas al universo de la IA. . . . .
"Llego temprano y el barrio me saluda,
con persianas que apenas abren sus ojos,
el café humea en la esquina menuda,
y el sol pinta de oro los viejos cerrojos.
Un gato estira su lomo gris y fino,
sobre un muro cargado de grafitis nuevos,
el barrendero silba mientras cambia el destino,
de las hojas secas, sus dorados relevos.
La luz se cuela en la grieta del pavimento,
convirtiendo el cemento en un sutil espejo,
un repartidor apura su movimiento,
y el desorden urbano parece un reflejo.
Busco el arte en la fachada descuidada,
el ritmo pausado de la primera charla,
esta es mi rutina, mi trinchera sagrada,
donde la belleza simple, espera a mirarla".