El aroma a Buenos Aires. Los diálogos a distancia entre Luis Brandini y Robert de Niro, como banquete de una conversación preñada de sutil sabiduría. Lo Porteño, con aires europeos y todo el rigor cultural de sus viejas civilizaciones. La Argentina de la expansión económica de finales del siglo XIX como potencia agrícola mundial y, La Argentina de los eternos Peronistas volcada a la barbarie de lo boludo y lo pelotudo en aquél hermoso desorden latinoamericano. Nothing era una exquisitez. Un regalo de dos veteranos actores como derroche en sus postrimerías. Una exaltación a la buena actuación con mensaje subliminal y, al rigor de la …









