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JUSTICIA INDEPENDIENTE

Septiembre ya, y el calor proseguía su agitado curso. El Caribe, era una eterna atmósfera ávida de emociones fuertes. Incorporados ya. Anselmo Paulino Roncones junto a su fiel asistente y mejor amante Claudia Pedralles desayunaban. Aún la cercanía a su anterior domicilio, la calle El Retiro no poseía el donaire del Serrallés. Quizás, cruzar el meridiano de la Lincoln provocaba un ambiente diferente. La prisa y símbolos de la política nacional les envolvían en un microclima. Sentados prensa en mano, disfrutaban su desayuno: tortilla de huevos con tomatitos uvas troceados con queso parmeggiano rayado y pedazo de pan gallego tostado al lado, trozos de lechoza más un dátil relleno de nueces y pistachos, medio vaso de jugo de manzana Martinelli y café Monte Real con leche Puleva de Granada. Hace días Anselmo Paulino Roncones daba seguimiento a todo el tema de la nueva suprema en la prensa. Querida Claudia decía, hoy ya el ungido afirma que acepta ser nominado para presidir.

En una breve pausa, Anselmo Paulino Roncones le tomó la mano a Claudia Pedralles para luego besarla. Acariciaba sus carnosos labios con fuerza, metáforas de húmedos frotes de amor. Hoy, en la redacción de mis memorias amada Claudia, vamos a plasmar mis impresiones sobre nuestra Suprema Corte de Justicia. La hoy cacareada justicia independiente. En un enrarecido ambiente, cuatro magistrados de la alta corte decidieron renunciar a someterse al proceso de evaluación de desempeño del Consejo Nacional de la Magistratura, lo que significó el cese voluntario de sus funciones al cumplir el período constitucional establecido. Tocaba la evaluación. Coincidiendo con dos años previos a una nueva configuración del poder político. Anselmo Paulino Roncones daba sorbos a su café, y recordaba el gacetazo balaguerista del 1978. Hacia un inventario de las múltiples supremas de la peste púrpura. Aqui, mi querida Claudia, el único tonto útil que no controlaba la suprema al salir del poder fue en 1986. Y ya sabemos el tolete de juicio político que armó el gladiador del ring político del siglo XX dominicano, entre piñas y lechozas con barbaridades de aquél Almonte con los guardias de turno también. Siempre es necesaria la construcción de la impunidad. Es vital mantener esa cuota de poder por si mismo y sus acólitos. Hasta el Frente Patriótico, el jaque mate político del siglo, era un gran acuerdo de impunidad. Ninguna fuerza política es ajena a esta realidad, susurraba Anselmo Paulino Roncones.

La búsqueda de conformar la nueva suprema ha sido una orquesta sinfónica mediática, suspiraba Anselmo Paulino Roncones. Doctos. Influencers. Fundaciones. Asociaciones. Colegas. Ex jueces. Gremios. Redes sociales por todos los confines nacionales afirman de las bondades del viejo abogado de la familia del Jefe del Estado. Para salir del poder en estos trópicos, hay que poseer los resortes de las más altas cortes. Desde el día después, como inmortalizó Spota, la vulnerabilidad de un ex-presidente en estos predios no da la posibilidad de irse a casa como uno más. Muchos callos se pisan. Negocios. Las eternas ventas al estado. Permisos. Nuevos monopolios o oligopólicos. Las puertas de Aduanas. Cobrar o no cobrar impuestos, el ogro opresor. Las onerosas exenciones o zona franca especial. Y muchas bellaquerías habituales del clima, aún no propias, cohabitan con la silla de alfileres.

El nuevo letrado es símbolo del cambio (exitoso slogan político del colombiano asesor) en la justicia independiente. Salir del poder es sinónimo de terror, sin la cuota de poder necesaria para parar todo como maciza pared. Desviar. Objetar. Aplazar. Olvidar. Deshacer, o desfacer entuertos como diría Alonso Quijano. Varios de los actuales salen casi a escondidas. Una especie de linea bajada por un sanedrín de ex-mandatarios, para auscultar la mezcladora donde se bate el cobre . Los tumbos de Mano Limpia resuenan en los oídos de estos reyes caribeños. Las cosas que no se ven, siempre son verdaderamente más poderosas que las que se ven. La justicia, el eterno combate de la corrupción y la impunidad es a según. A según el maco la pedrá, dice un brillante filósofo empírico. Con una risa socarrona Anselmo vociferó: hasta los chinos de Bonao saben quien será ya el próximo presidente de la alta corte, con aroma al Levante y cordero libanés. En un deja vú de ambiente siciliano, Anselmo Paulino Roncones acuñaba la frase de Lampedusa en Gatopardo: si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie.

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