In Cultura

LA ROMA DE CUARÓN

El streaming llegó para quedarse. Mas allá de las adictivas series, del furor al tris de un control remoto desde la comodidad de un cariñoso sofá en el hogar. Las plataformas de entretenimiento global seducen a todas las almas y culturas del globo terráqueo.

Roma película dramática dirigida y escrita por el cineasta Mexicano Alfonso Cuarón es una pieza maestra ( Óscar mejor película extranjera, mejor cinematografía y mejor director) . Versión semi-biográfica del autor. Narra la vida, un año en el tiempo, de una familia de clase alta profesional, en la colonia Roma de ciudad de México y su trabajadora doméstica Cleo (Yalitza Aparicio). Cuarón abandona el espacio y el futuro, sus últimos grandes temas, tal cual pudimos disfrutar en su excelente producción cinematográfica Gravedad. Para viajar al sentido contrario: hacia adentro y al fondo. Roma es un sentido tributo a la solidaridad femenina. Los cuentos que cuenta Cuarón son como los de los grandes autores atemporales, llenos de universalidad permanente, sus personajes una especie. Frecuentemente son alegorías en torno a dos símbolos universales; la maternidad y la proximidad de la muerte, los giros bruscos del destino que están ligados a la perdida.

Roma es una película que, como pocas, construye con la cámara un lenguaje que le permite contar lo que su narrador no podría contar de otra forma. Despliega una ciudad evocada y llena de vida, bañada en la melancolía de un blanco y negro, con cielos que se expresan en todas las escalas y matices de grises posibles. Expande la experiencia de una memoria personal para convertirla, de alguna manera, en la memoria de toda la ciudad. Una Roma infinita y permanente en la condición humana, su esplendor y decadencia. En versión de ingenuidad con bondad  y pragmatismo visceral con amor en tragedia.

Latinoamérica despega y acaricia nubes del parnaso creativo. A pesar de los pesares. El talento y el ingenio para ser entes globales emerge con inusitado poder. Roma sin prisa. Con la grandeza de la sencillez, en blanco y negro. En el deleite de narrar con garbo y elegancia captura todos los sentidos, el rubor y las espumas de aquellas playas. El perro Borras, cual Rin Tin Tin protagonista,  lleno de subjetividad y esplendor. Palabras de carne y hueso, ebria y llena de soledad de la señora de la casa y la sirvienta en esos diálogos de complicidad de genero y vida: Siempre estamos solas, que nadie te diga lo contrario. Revue Cuarón. Cabalgas con hidalguía destilando talento y aroma humano, cual Buñuel latinoamericano.

Share Tweet Pin It
Previous PostMARSHALL EN LA HISPANIOLA
Next PostDRAKE EN SANTO DOMINGO