No llovía, produciendo un sentimiento hasta de sequía espiritual. Jacques le Bon desayunaba, tiernos rollos de canela con aromático café le estimulaban la posibilidad de vivir en la belleza. La obligada transición de la era de las cosas a la era de las no-cosas promovía la búsqueda del sabio refugio del aquí y ahora, ante la permanente incertidumbre. Jacques le Bon leía la prensa matutina. Era un hábito le acompañaba desde pequeño como una necesidad imperiosa. Pasando páginas digitales se encontró con la noticia de que partió al más allá el Nobel japonés Kensaburo OE.
Como flashes imaginarios la obra de Kensaburo OE Le brillaba …









