En medio de la violencia, un Babel de egos fortificados destruyen la posibilidad del diálogo y el anhelado consenso global posible. El odio destierra el amor. La oscuridad impera, apocando la luz. Crisis y colapsos. La guerra y la paz, que ya es un vivir o morir. Tucídides con su trampa, que marcaría el final de la ilusión de los humanos a cargo del planeta. Soledad con desolación. La nada como vastedad reflexiva, para rememorar que fuimos dioses terrenales que sucumbimos a nuestras propias miserias y egocéntricos deseos destructivos.
Encrucijada. Los finales. El apocalipsis. Polvo y sombra de una grandeza autodestruida. Sueños con delirios de …









