La ciudad con sus calles inundadas fruto de las lluvias. A pesar del calor con aguaceros Jacques Le Bon era un fervoroso hombre de costumbres. El menú del día era un Sancocho de chuletas, muslos de pollo, yuca, verduras y tiernos bollos de plátano. Pedazos de aguacate marinados en sal y oliva con generosas tostas de Casabe fue el acompañe de esta húmeda fiesta gastronómica tropical.
Satisfecho pero en trance por el calor Jacques Le Bon acariciaba sorbos de un café. Trozos de un chocolate Forteza negro al 70% -estos boricuas hacen buen chocolate sin politiquear masculló- fue el final para el derrumbe de esta …









