Tierras inhóspitas con aroma tribal. Afganistán ha visto saborear el polvo de la derrota en sus predios a casi todos los imperios de la humanidad. Los Persas, los Mongoles de Gengis Kan, los Británicos, la URSS y ahora Norteamérica. Pacientes, cual monje feudal desde sus cuevas, perseveran en la espera de la partida, uno por uno, de los imperios de turno. Su espacio geopolítico de una aparente irrelevancia es símbolo para los movimientos y cambios en el orden mundial. Sin acceso al mar solo fronteras. Poseedor de enormes riquezas en yacimientos de tierras raras, vital para los tiempos de la cuarta revolución industrial. -Ya China, …









