Era Junio de lluvias con una densa bruma de calor. Las puertas corredizas del balcón de par en par era un aliciente para combatir los tiempos. Jacques Le Bon desayunaba. Un plato con pequeñas porciones de lechoza, piña, mango acompañado de nueces, poco de pasas y tres ciruelas le era gratificante. Un huevo pasado por agua 6 minutos, una rebanada de pan 7 cereales, media copa de zumo de naranjas y un café con leche completaba su desayuno. Sentado la vista de grises cielos y de frente toda la prensa nacional. Flaca ella, con escasez de información estimulante.
Resaltaba la noticia de la cumbre del …









