Estamos en los albores del super-hombre. El futurólogo británico Ian Pearson plantea que para el 2050 tendremos el Homo Optimus. Seres humanos conectados a las redes de la información a través de una piel electrónica, que podrán integrar dispositivos e implantes; y de la mano de la nanotecnología poder monitorear y reparar nuestros cuerpos. El Homo Optimus podrá tener múltiples existencias e identidades. En el futuro próximo se podrá conectar y mover nuestros cerebros a los ordenadores como una copia de seguridad, y cargar en otros cuerpos mecánicos la conciencia, creando una nueva raza de androides. La ancestral sed de inmortalidad y poder sobre el …









