Aguacero a la vista. Las primeras lluvias de Fred eran tenues. Lágrimas precisas perfumadas de frescor que aromatizaban las calles de Villacon. Serían las 10:30am, y ya Jacques Le Bon agotaba tres horas ininterrumpidas de su agenda comercial. La lluvia, junto a toda su atmósfera nostálgica era una invitación a lúcidos recuerdos, y goces húmedos en toda la mente poblada de Jacques. La intensidad de agua pronosticada le provocaba pujos gastronómicos, al soñar Jacques le Bon preparar un cocido de garbanzos con abundantes chorizos de Naveda. Desde el reinicio de la actividad comercial en Mayo del 2020 por la pandemia, Jacques trabajaba en horario corrido. …









