Sueño que soñaba, polvo de estrellas en nubes acolchadas, el todo desde la nada calladamente. Deshacer la muerte, acariciar las campanas del reino celestial, ser, junto al canto y la magnificencia, las caricias del amor eterno del supremo arquitecto. Deshacer la muerte, el sabor a ascenso del alma y espíritu, el cuerpo desechado como polvo y laboratorio, el brillo del firmamento mas allá. Deshacer la muerte, Sentir los besos del amor siempre, dejar atrás las heridas y el dolor, dormir junto al cielo y plantar estrellas día a día. Deshacer la muerte, cánticos de eternidad, la memoria rebobinada en crema pastelera, el deber y la …









