LA VOZ QUE CLAMA…
"De ningún castigo deberíamos hacer más caso que de nosotros mismos."
Séneca
Sentado en un desierto imaginario, tumbado en la flexibilidad de una arena lunar contemplo el cielo, las estrellas que nos legó Saint Exupery en su Principito, y diviso la mía, la luminosa infinidad de mi estrella viajando por las milenarias galaxias de la constelación. Allá, junto a ese punto luminoso, aquel que me recuerda junto a Obermann que para el universo no soy nada, para mí… todo, pienso en esa voz, esa portentosa bocina interior donde pendulo en una balanza imaginaria el bien y el …









