Días de lluvia con humedad. Los vicios de construcción, la ausencia de verdaderos drenajes en calles y avenidas brillaban junto al fluir poderoso de las aguas. Cualquier aguacero inunda y cuelga a la vista las inmundicias de las carencias propias del subdesarrollo. Los aguaceros salpicaban como las noticias del momento la triste realidad de los trópicos. Que difícil susurraba Jacques le Bon prensa en mano al desayunar. Este pobre hombre. Joven político en este difícil cargo de tanto poder. Con tantas detestables amarguras que chocan con la necesaria honradez. Para así aspirar poder adecentar la alicaída moral nacional. Adentrarse en apenas dos años al lomo …









