La Carta de Hans Ulrich Van Guz Castelar
Querido Jacques:
Nada pasa; esta verdad que me lleva al mismo puerto. Esta desesperación de frotar las mismas piedras con el termómetro del pie. Sufro, siento el inmenso dolor con toda la plenitud de mi conciencia, pero no paro. No puedo parar, día por día el mismo juramento, el profundo auto-engaño de pensar que hoy será diferente, hoy no tendré las terribles consecuencias y aquella misteriosa sensación de que podré , hoy si. Pero vuelvo, caigo derrotado a la misma altura del suelo, a saborear ese doloroso sabor a tierra.
Que me pasa?. Como en plena mañana …







