Una fábula se proyecta por mi mente. De la pugna de Juancito y Pedrito; quienes ostentan el poder absoluto, puede brotar la pus. Primarias abiertas puede pasar de todo, cerradas vuelta al poder de Pedrito. No hay contrapeso al poder. El sector privado está acéfalo y con el mal del contubernio en sus mayorías, solo hay que ver los que dirigen los gremios y como abordan los grandes temas, donde el juego de los poderes es tan necesario; el retrato es de genuflexión al poder absoluto y enfilados en sus directrices con hedionda cola. Ahí está la ley de lavado y el secreto bancario; dando …









